¿Qué se entiende por Violencia contra las mujeres?

Según la Declaración sobre la eliminación de la violencia contra la mujer (CEDAW 1993. ART1), por «violencia contra la mujer» se entiende todo acto de violencia basado en la pertenencia al sexo femenino que tenga o pueda tener como resultado un daño o sufrimiento físico, sexual o psicológico para la mujer, así como las amenazas de tales actos, la coacción o la privación arbitraria de la libertad, tanto si se producen en la vida pública como en la vida privada.

Violencia económica.
Consiste en lograr o intentar conseguir la dependencia financiera de otra persona, manteniendo para ello un control total sobre sus recursos financieros, impidiéndole acceder a ellos y prohibiéndole trabajar o asistir a la escuela.

Violencia psicológica o emocional.
Consiste en toda acción, omisión o patrón de conducta dirigido a perturbar, degradar, amenazar o controlar la conducta, el comportamiento, las creencias o las decisiones de una mujer, mediante la humillación, intimidación, aislamiento o cualquier otro medio que afecte su estabilidad psicológica o emocional.

Violencia física
Consiste en causar o intentar causar daño a una pareja golpeándola, propinándole patadas, quemándola, agarrándola, pellizcándola, empujándola, dándole bofetadas, tirándole del cabello, mordiéndole, denegándole atención médica u obligándola a consumir alcohol o drogas, así como empleando cualquier otro tipo de fuerza física contra ella. Puede incluir daños a la propiedad.

Violencia sexual
El abuso sexual se refiere a una intrusión física – real o potencial – de naturaleza sexual, ya sea por la fuerza o en condiciones desiguales o coercitivas. Toda actividad sexual que involucre a menores – es decir, personas que tengan menos de 18 años – constituye un abuso sexual.

Violencia simbólica.
Se visibiliza a través de mensajes, valores, símbolos, íconos, imágenes, signos e imposiciones sociales, económicas, políticas, culturales y de creencias religiosas que transmiten, reproducen y consolidan los estereotipos y roles de género, como así también las relaciones de dominación, exclusión, desigualdad y discriminación, que contribuyen a naturalizar la subordinación de las mujeres.

¿En qué ámbitos tiene lugar esa violencia?

a) Violencia doméstica:
Es aquella ejercida contra las mujeres por un integrante del grupo familiar —independientemente del espacio físico donde esta ocurra—, que dañe la dignidad, el bienestar, la integridad física, psicológica, sexual, económica o patrimonial, así como su libertad, comprendiendo la libertad reproductiva y el derecho al pleno desarrollo de las mujeres. Se entiende por grupo familiar el originado en el parentesco, sea por consanguinidad o por afinidad, el matrimonio, las uniones de hecho y las parejas o noviazgos. Incluye las relaciones vigentes o finalizadas, no siendo requisito la convivencia.

b) Violencia institucional:
Es aquella realizada por las/los funcionarias/os, profesionales, personal y agentes pertenecientes a cualquier órgano, ente, institución pública, partidos políticos, sindicatos, organizaciones empresariales, deportivas y de la sociedad civil que tenga como fin retardar, obstaculizar o impedir que las mujeres tengan acceso a las políticas públicas y actividades, como así también que accedan a sus derechos.

c) Violencia laboral:
Es aquella que discrimina a las mujeres en los ámbitos de trabajo públicos o privados, y que obstaculiza su acceso al empleo, contratación, ascenso, estabilidad o permanencia en el mismo, exigiendo requisitos sobre estado civil, maternidad, edad, apariencia física o la realización de test de embarazo, como así también quebrantar el derecho de igual remuneración por igual tarea o función. Incluye el hostigamiento psicológico en forma sistemática sobre una determinada trabajadora con el fin de lograr su exclusión laboral.

d) Violencia contra la libertad reproductiva:
Es aquella que vulnere el derecho de las mujeres a decidir libre y responsablemente frente a los métodos anticonceptivos a utilizar si lo desease, como así también el número de embarazos o el intervalo entre los nacimientos. Puede ser ejercida por su pareja o un profesional médico.

e) Violencia obstétrica:
Es aquella que ejerce el personal de salud sobre el cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres, expresada en un trato deshumanizado, un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales.

f) Violencia mediática:
Se refiere a las publicaciones y/o difusión de mensajes e imágenes estereotipadas a través de cualquier medio masivo de comunicación, que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres, como así también la utilización de mujeres, adolescentes y niñas en mensajes e imágenes pornográficas, legitimando la desigualdad de trato o construyendo patrones socioculturales reproductores de la desigualdad o generadores de violencia contra las mujeres.

¿Cómo saber si estás en una relación abusiva?

Es importante reconocer que la violencia aparece de a poco, muchas veces disfrazada de amor, protección o cuidado. No te sientas culpable si te cuesta identificar las señales. Estas son algunas de las formas en las que la violencia se puede manifestar en las relaciones:

Control excesivo
Tu pareja toma decisiones por vos, controla tu dinero, revisa tus cosas, siente celos constantemente o quiere saber dónde estás todo el tiempo.

Falta de respeto y humillaciones
Te critica todo el tiempo, se burla de vos, minimiza tus logros, menosprecia tu trabajo o te hace sentir inferior.

Aislamiento
Te aleja de tu familia, amistades o redes de apoyo, haciendo que dependas cada vez más de la relación.

Miedo o incomodidad
Sentís ansiedad, angustia o miedo al estar con esa persona, incluso si no hay agresiones físicas evidentes.

¿Se puede sufrir violencia sin golpes?

Sí. Muchas mujeres atraviesan situaciones de violencia que no dejan marcas visibles, pero que duelen igual o más. La violencia puede ser silenciosa, sutil y aún así dejar heridas profundas. Toda forma de violencia debe ser reconocida para ser nombrada. Si sientes miedo, inseguridad, incomodidad o te provoca dolor: sí, es violencia. No estás sola.

¿Puedo hacer una denuncia aunque no tenga pruebas?

Sí. No necesitas presentar pruebas para denunciar. Tu palabra es válida y suficiente. Recomendamos que realices este proceso acompañada de una persona de confianza o de organizaciones especializadas.

¿Cómo ayudar a una mujer en situación de violencia?

El primer paso es escuchar sin juzgar. Cree en lo que te cuenta, bríndale apoyo emocional y comparte información según lo que necesite. Es importante no mirar para otro lado, tener paciencia y comprender que salir de una situación de violencia requiere apoyo.

¿Los hombres pueden ser parte?

Sí. Los hombres deben asumir su rol en la transformación. Ser aliados implica mucho más que no ejercer violencia: es comprometerse activamente, cuestionar privilegios, hablar con otros hombres y priorizar el respeto en todos los espacios.

¿Qué hacer si una amiga te cuenta que vive un tipo de violencia?

Escucha con empatía. No la juzgues ni la apures. Cada proceso es personal. Acompáñala. Hazla sentir segura, compártele los canales de ayuda y, si es necesario, ofrécele asistencia práctica. Tu presencia puede ser clave para que ella se anime a dar el siguiente paso.

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